Él sale,
sube, entra, cierra,
la emsambla contra la pared,
se dobla el mapa,
su vestido anaranjado se parte en dos
cayendo al piso desde donde él
empieza a zigzaguerla,
como una enredadera la sube la calza,
duraznos jugosos abiertos ,
pieles-sabores-olores
ruidos interruptus de ascensor,
la vigilancia,
el frenesí,
la suma de lo inevitable,
los aullidos hasta la planta baja de lo indescifrable,
lo absurdo,
interceptándose en un solo y único punto:
donde transita el alma

El la recoge, la deja ausente,
la desaparece,
su vigor es ese
poner gritos donde hubieron susurros

Antes de la Historia
En el anillo del Juicio,
Yavanna canta

Por qué entonces te vas convirtiendo en el otro?,
en ese tan odiado por los demás,
y aún así  yo no quiero perderte
aunque seas ese en actuación
en conveniencia
en El Poder
y en mi dolor.